Consideraciones para las mamás y las visitas

30.08.2020

Les quiero compartir algunas consideraciones para el puerperio que me hubiera gustado haber tenido en cuenta antes de ser mamá y otros tips que me hubieran venido bien cuando visité a mis amigas mamás con sus bebés recién nacid@s mucho antes de que yo fuera mamá.

Para ti que estás embarazada o que acabas de ser mamá:

  • Di lo que necesites. No te quedes callada. No trates de complacer a nadie. Eres la prioridad. Si estás bien, el/la bebé también lo estará.
  • No aceptes visitas que no deseas. No importa si aceptaste que viniera gente a tu casa y a la media hora te arrepentiste. Dilo. Cuida tu bienestar, tu nido, tu cría. El vínculo entre ustedes es lo más importante en estos momentos.
  • No tomes consejos que no has pedido. Intenta poner un límite a los comentarios que recibes de los demás porque pueden generar un estado de confusión, angustia y tristeza.
  • Pide ayuda. No tienes que poder con todo. No somos superwoman. No te quedes con dudas. Consulta con amigas, con mamás, con asesoras de lactancia, con profesionales de la salud mental. Estás aprendiendo y la ayuda es necesaria. La soledad no es aliada de la maternidad.
  • Rodéate de mujeres que se encuentren en tu misma situación, hacer tribu es clave. Compartir instancias con mujeres mamás que pueden convertirse en una gran red de apoyo es súper importante en estos momentos.

Y ahora algunos tips para las que tienen mujeres puérperas en sus entornos:

  • Si hacen visitas, procuren que sean cortas.
  • Colaboren: lleven algo de comer, laven los platos, doblen ropa, si hay otr@ hij@ jueguen con él/ella.
  • No tomen al bebé ni le saquen fotos sin autorización de la mamá y/o el papá.
  • No opinen sobre la lactancia (si toma teta o no, si se queda con hambre, si usa "la teta de chupete"). Tampoco comenten respecto del sueño (cuestionar si el bebé duerme con sus padres, en cuna colecho o encima del hombro de la mamá). Estas dinámicas son propias de cada familia y a nadie más que a ell@s les incumbe.
  • Pregunten a la reciente madre qué necesita. A veces algo tan simple como un vaso de agua o un almohadón en la espalda cambia todo.
  • No critiquen, no juzguen, no comenten lo que ustedes harían en esa situación. Tan sólo díganle a la madre lo bien que lo está haciendo.